![]() |
| Fuente de la imagen: mvc archivo propio |
Al descorchar una botella, nos encontramos con un líquido de color cardenal intenso que, al ser servido a una temperatura ideal de entre 16 y 18 grados, despliega una complejidad aromática sorprendente. Su paso de doce meses por barricas de roble francés y americano le confiere un perfil elegante donde las frutas rojas y negras, como la mora, la fresa o la ciruela, conviven en armonía con sutiles notas de café, regaliz y especias derivadas de su crianza. Con una graduación alcohólica de 15%, se presenta en boca como un vino de alta expresividad y con una acidez bien integrada que mantiene la vivacidad y el recuerdo frutal en cada trago. No es de extrañar que su excelencia haya sido reconocida internacionalmente con medallas de oro en certámenes de prestigio como el Concurso Mundial de Bruselas, Mundus Vini y el Berliner Wine Trophy. Para disfrutar plenamente de su carácter, este Crianza se convierte en el aliado de platos contundentes como guisos de caza, carnes rojas a la brasa, asados o quesos curados, satisfaciendo a los paladares que buscan tintos con personalidad, estructura y alma sostenible.
