sábado, 29 de noviembre de 2025

Cozar desde 1837 Naturalmente Dulce Moscatel

Fuente de la imagen: mvc archivo propio
El vino Cózar Naturalmente dulce Moscatel (NDM) representa una conexión con el paisaje de la D.O. Sierras de Málaga, un rincón donde la viticultura se entiende como un arte transmitido a través de los siglos. Producido por Cózar Viñedos y Bodega, este blanco dulce es un homenaje a la Moscatel de Alejandría, una de las variedades más antiguas de Málaga, que aquí encuentra su máxima expresión como un vino de parcela. La filosofía detrás de su elaboración se fundamenta en el respeto absoluto al producto original, clasificándose como un vino natural dulce que prescinde de filtrados y del contacto con la madera para no enmascarar su esencia natural. El proceso técnico es meticuloso: tras un periodo inicial de maceración al inicio del encubado, el mosto fermenta utilizando únicamente levaduras autóctonas bajo un control riguroso de temperatura. El secreto de su equilibrio reside en una parada de fermentación precisa mediante el descenso de la temperatura, lo que permite conservar 109 gramos de azúcar residual y una graduación alcohólica final del 13%. Este método asegura que cada botella capture la frescura frutal sin perder la estructura que le otorga su envejecimiento sobre sus lías, un proceso que se completa con una decantación natural previa al embotellado, sin tratamientos de estabilización invasivos, garantizando así un perfil auténtico, vivo y profundamente puro.

La experiencia sensorial que ofrece este Moscatel comienza con un impacto visual cautivador, mostrando un color oro viejo que brilla con limpieza y nitidez en la copa. Al explorarlo con el olfato, se revela como un vino extraordinariamente frutado y goloso, donde el aroma embriagador de la miel se entrelaza armoniosamente con la frescura de la fruta tropical, los destellos vibrantes de los cítricos y la elegancia sutil de las flores blancas. Estos matices se ven enriquecidos por notas de carácter secundario derivadas de su leve crianza sobre lías, aportando una profundidad que evoluciona gratamente mientras el vino reposa. En el paladar, el vino hace gala de una entrada amable, definiéndose por un equilibrio excepcional entre su acidez y su dulzor, lo que evita cualquier sensación de pesadez y asegura un paso largo, elegante y fluido. Es, en definitiva, un vino que destaca por su amabilidad y por una persistencia que invita a la contemplación en cada sorbo. Para apreciar todas estas virtudes en su plenitud y disfrutar de su complejidad aromática, es fundamental servirlo a una temperatura recomendada de 12 ºC, permitiendo que su estructura y frescura se expresen con total libertad. Este Moscatel no es solo una bebida, sino un viaje por la tradición de Málaga, ideal para quienes buscan la máxima expresión de la uva en un formato noble y natural. Fuente de la imagen: mvc archivo propio.