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sábado, 30 de junio de 2018

Blanco POW

Ajustado día el de ayer. El particular descanso del guerrero lo reforcé con el deleite de un frio joven blanco POW 2017 de Bodegas Arane, que me ha traído Teo (Gracias, hermano) de su reciente periplo por el Campo de Borja, conocido también como el Impero de la Garnacha, en este caso, garnacha blanca recuperada de viñedo cultivado en pequeñas parcelas en las laderas del Moncayo. Publicita la bodega que la vendimia se realiza de forma manual, en cajas de 15 kg., con prensado suave para obtener mosto flor, con una producción muy limitada.

Suscribo la nota de cata, que apunta la frescura, la franqueza, y el aroma a fruta y flores, de una tierra y una uva; sin estridencias, sin impactos, pero con la nobleza, finura y elegancia que esconde esta variedad. Te dejo una instantánea del preciado elemento, descansando en una viña de la aspiración a jardín. Este texto también se ha editado en el Sitio de Manuel, bajo el título “Particular descanso del guerrero” (Fuente de la imagen: elaboración propia).

domingo, 25 de octubre de 2015

Borsao

Me vino ayer Antonio confiándome un vino, Borsao Campo de Borja. ¡Ja! Le dije. Conozco la firma vinícola antes que Robert Parker bendijera a uno de sus vinos como excelente tinto por su relación calidad precio (2011, creo) y antes incluso que apareciera en sitios como Mundo Vinos, con agraciadas puntaciones. También suelo recomendar y consumir el presente del amigo, siendo relativamente fácil encontrarlo hoy en cadenas de distribución. Lo bueno de todo es que a pesar de tantas puntuaciones (que aunque sean subjetivas, cuando "el río suena, agua lleva"), sus vinos siguen teniendo un precio realmente competitivo (dos euros y pico el de referencia).

El que invitó Antonio es un vino joven aragonés, producido por Bodegas Borsao (que, por cierto, no localizo la ficha de cata del vino en su página web ¿les dará vergüenza publicitarlo?), coupage de garnacha (60%), tempranillo (40%) y, juraría, un pelín de syrah (pero en la etiqueta no aparece esta variedad). Con un lustroso color cereza, en nariz ramillete de frutas rojas generosamente maduradas. Y ya en boca se nota un austero y sólido cuerpo dócil pero, a la vez, selecto, propio de la garnacha, con un sugestivo final frutal. Lo maridamos con tortilla de patatas española (Fuente de la imagen: elaboración propia).