sábado, 22 de octubre de 2022

Contino Graciano

Fuente de la imagen: mvc archivo propio
El Contino Graciano 2016 representa la culminación de un esfuerzo histórico por parte de una bodega[1] que, desde 1994, se posicionó en el rescate de la variedad graciano, una uva que durante décadas estuvo en riesgo de caer en el olvido dentro del complejo panorama vitivinícola de la Rioja. Este tinto monovarietal al 100% es el fruto de la finca San Gregorio Grande[2], donde se implementa una vendimia manual con selección directa en el campo para garantizar que solamente los racimos que han alcanzado una maduración óptima crucen el umbral de la bodega. La añada de 2016 se distingue por haber sido particularmente singular ya que estuvo marcada por un invierno inusualmente templado y un verano de temperaturas extremas que llegaron a alcanzar los 37,9 ºC, todo bajo un régimen de escasas precipitaciones que apenas sumaron 428,9 mm en el ciclo anual. A pesar de estas condiciones de calor estival, la ausencia final de lluvias propició un equilibrio y una madurez fenólica aceptable, permitiendo que el ciclo vegetativo —que se inició con la brotación a mediados de marzo y la floración a finales de mayo— culminara en una cosecha satisfactoria tanto en calidad como en cantidad. El resultado es un vino de marcado carácter norteño y alma atlántica, definido por una frescura vibrante y una complejidad estructural que refleja fielmente el terruño del que proviene.

En lo que respecta a su arquitectura técnica, atraviesa un proceso de fermentación en tinas de roble francés de 100 Hl a temperaturas controladas de entre 28 º y 30 ºC, seguido de una fermentación maloláctica desarrollada íntegramente en barricas nuevas. Su carácter distintivo se termina de forjar durante una crianza de 15 meses en barricas nuevas, compuestas por roble francés y un toque de húngaro, proceso que se completa con un periodo de reducción en botella de un año para pulir sus aristas antes de salir al mercado. Visualmente, seduce al catador con un color cereza de gran intensidad y vivos reflejos púrpuras que denotan su juventud y vigor. En nariz, el vino despliega una intensidad aromática profunda, donde las notas de frutas negras maduras se entrelazan de forma armoniosa con matices balsámicos y especiados que le otorgan elegancia. Al paladar, destaca por una estructura potente y un poderío notable, manteniendo siempre un equilibrio analítico con un pH de 3,34 y una acidez total de 6,72 que realza su frescura. Esta excelencia técnica y sensorial ha sido reconocida por la crítica especializada, obteniendo calificaciones sobresalientes de 94 puntos por James Suckling, 93 puntos por Tim Atkin y una valoración de 98 puntos en la Guía Gourmets, consolidándolo como un vino tinto de categoría excelente. Fuente de la imagen: mvc archivo propio.
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[1] Viñedos del Contino, S.A.
[2] Una extensión privilegiada de 3,7 hectáreas con viñedos plantados entre los años 1979 y 1989.